![]() |
La Orden Mexicana del Águila Azteca |
El mayor tesoro que México como país puede otorgar a un extranjero es La Orden Mexicana del Águila Azteca; la más alta distinción que se otorga a extranjeros en México, obviamente no es gratis, se supone que debe ser otorgada después de un escrutinio fabuloso y a sabiendas que el beneficiado será aquel que haya prestado servicios prominentes a la Nación Mexicana o en su defecto a la humanidad entera de una o de muchas formas; y también será contemplada para destinar en reciprocidad a otras distinciones otorgadas en el extranjero a servidores públicos mexicanos.
Creada durante el interinato como presidente de la República Mexicana de Abelardo Rodríguez Lujan llamado Abelardo L. Rodríguez que comenzó el 4 de septiembre de 1932 al 30 noviembre de 1934.
Por decreto el 13 de septiembre de 1932 sería el gran día cuando se institucionaliza este premio dado a los extranjeros por servicios humanitarios. La Orden del Águila Azteca en magnitud es similar a diferentes premios que se dan a ciudadanos mexicanos como la Condecoración Miguel Hidalgo o la Medalla Belisario Domínguez del Senado de la República.
La decisión de quién será premiado con tal honor recae en la oficina de La Secretaría de Relaciones Exteriores de México, por instrucciones del consejo establecido con este propósito encabezado por el Presidente de México. Como podemos darnos cuenta la mayor responsabilidad la lleva, en este caso Claudia Ruiz Masiseu que funge como su titular, pero el respaldo del Senado de la República debe estar presente para un acto de esta naturaleza.
El Consejo de la Orden Mexicana del Águila Azteca es el órgano encargado de evaluar y dictaminar sobre la procedencia de las propuestas de candidatos para recibir la condecoración. Está integrado, por el Presidente de la República, el secretario de Relaciones Exteriores y el director general de Protocolo, quien funge como secretario de la Orden.
Luego entonces ellos son los que decidieron otorgarla en grado collar, el mayor grado, al rey Salman bin Abdulaziz Al-Saud de Arabia Saudita. Aunque los por qué no nos quedan del todo claros, una medalla con sus principios bien definidos para quien sea otorgada no puede estar en manos de quienes violan flagrantemente los derechos humanos, un dictador, un dirigente en un país donde se amputan miembros y se asesinan a opositores de su régimen, un régimen donde los derechos de las mujeres son casi nulos, recordemos lo que el mundo opinó en septiembre pasado cuando su embajador Faisal Bin Hassan Trad fue designado como presidente de expertos independientes en el Consejo de Derechos Humanos en la ONU, "aberrante", "una burla" era lo menos que se leía en los diferentes diarios del mundo.
Hemos visto cómo el pasado sexenio y este la gran medalla en sus diferentes grados ha ido repartiéndose como si fueran tacos y quieres que todos prueben el sabor… los méritos de quienes han sido acreedores a ella no están del todo claros y definidos… y para prueba ahí tiene usted la lista querido Divagante, consulte y dese de topes en la pared.
Al igual que la medalla Belisario Domínguez, ha pasado a ser casi una letra de cambio, un regalo para quedar bien como si fuera solo un “souvenir” de viaje, a eso han llevado la máxima condecoración que nuestro país puede ofrecer a un extranjero.
Apenas a finales de octubre del año pasado repartieron 7 medallas en diferentes grados en el extranjero 5 de estas en el Vaticano por servicios prestados y buena publicidad para México los méritos serían:
Impulso a candidaturas de mexicanos como académicos, por valiosos esfuerzos por fortalecer relaciones diplomáticas entre México y Vaticano, por destacadas acciones de alto nivel en las visitas de estado, por difundir información sobre México.
En el mes de junio también fue entregada al príncipe de España y a su distinguida esposa… ¿méritos? ¿Cuáles? ¿Ser príncipes? ¿Qué méritos han hecho en México para recibir tal distinción? Ya antes se las había otorgado Felipe Calderón Hinojosa cuando ambos, Felipe y Letizia eran príncipes de Asturias, en 2015 Enrique Peña no contento con eso le dio a Felipe VI el mayor grado, distinción en grado de collar y a Letizia banda en categoría especial, por el apoyo para fortalecer lazos de amistad.
¡Caray, qué grandes logros, enaltecen aún más el gran premio!
Sí queridos Divagantes, lo dicho; lo que constituye el MAYOR RECONOCIMIENTO DE MÉXICO PARA UN EXTRANJERO queda reducido; oro a cambio de espejitos, como si más de quinientos años de dolor, sangre, lágrimas y hambre no hubieran pasado en la historia de nuestro México.
Al mismo estilo que nuestros antepasados, con oro se quieren ganar favores, con la gran diferencia que Moctezuma Xocoyotzin respetando las antiguas creencias que veneraban no conocía las mañas del viejo mundo y los creyó dioses, en los tiempos que vivimos ya no creemos en dioses venidos de otros mundos a los que hay que adorar y dar oro para que se alejen.
Al menos es lo que piensa el grueso de la población en México, eso de agachar la cabeza para ser considerados amigos y puedan tener buena voluntad para con nosotros no debiera ser la forma en que se manejen las Relaciones Exteriores en nuestro país, y lamentablemente esa es la impresión que los ciudadanos comunes nos llevamos con acciones como las que vemos a diario realizarse por quienes gobiernan.
Como siempre quedo en espera de sus importantes comentarios, buen día o noche según el lugar donde hace favor de leernos.
FUENTE:
AUTORA: https://twitter.com/deliha25
No hay comentarios.:
Publicar un comentario