miércoles, 15 de abril de 2015

CÓMO AHORRARLE 30% A TU EMPRESA Y $300,000 MILLONES A MÉXICO


Se necesita un esfuerzo enorme en ventas para compensar un poquito en ganancias el enorme gasto en amiguismo. En cambio, al ahorrarle a la empresa un 10% en costos bajando el amiguismo obtendrá mucho mayores utilidades.



Imagina que llegas a una oficina muy elegante para ver a un cliente, y antes pasas al sanitario. Mientras te lavas las manos te das cuenta que las puertas del WC son transparentes y dejan ver al pobre sujeto que está detrás sentado. ¿Qué hay detrás de todo esto? Lo que subyace es algo más que una persona avergonzada… es algo que cuesta mucho en las empresas y que es importante atacar a la voz de ya porque perjudica tu propio bolsillo.

Hace unos años visité una empresa con una marca equivalente en importancia a Toyota pero en un mercado diferente (nada que ver con autos, pero lo digo para distraer tu atención y que no deduzcas cuál es). Se trataba de una organización nacional con varios años en el mercado, cuarenta, para ser exactos. Estaba situada en un lugar con poca contaminación, un lugar boscoso y bonito en el poniente de la ciudad. Al visitarla, sus instalaciones me parecieron bien diseñadas desde afuera, hasta que en el torniquete de entrada me topé con una fila de personas que trataban de ingresar sin éxito, varias de ellas con ojos en blanco viendo al techo. El aparato se veía de mala calidad y no funcionaba de manera ágil, lo cual me extrañó:

¿Una empresa de 1,500 personas con un sistema de ingreso defectuoso? Es un problema seguramente transitorio… —me dije.

Antes de la reunión programada, entré al baño. Mientras en el espejo decidía si arrancarme o no las nuevas canas que me habían salido, mis ojos se abrieron del tamaño de un plato cuando me percaté que un tipo se alcanzaba a ver completamente a través del vidrio de la puerta del WC. Se veía más que su silueta. Lamento decir que alcancé a verlo desnudo y en movimiento “higienizante” mientras hacía uso del sanitario. Me lavé las manos y salí disimulando, con una tos fingida, mi risa burlona.

¿Quién diseñó este lugar? —me pregunté en voz alta sin darme cuenta.
Un idiota que no tiene la culpa de serlo, sino quien lo contrató —me contestó un desconocido que entró al sanitario con aire despectivo.

Llegué por fin con la secretaria de la persona que me había citado, brincó de su escritorio, y cual Ariadna huyendo del minotauro me guió por un laberinto de pequeñas oficinas blancas de tablarroca que asemejaban la disposición caótica e improvisada de una favela, hasta que llegamos al lugar de la persona que me citó. Ingresé a su ratonera, donde lo observé acalorado e incómodo. Su oficina era asfixiantemente pequeña, no tenía ventanas y al muro que la separaba del privado contiguo le faltaba casi medio metro para llegar al techo (gracias a esto se escuchaba todo lo que sucedía al lado de manera más sonora que si no hubiera ningún muro; una especie de caja de resonancia). En medio de ambos privados era muy visible un aire acondicionado compartido que estaba apagado porque molestaba a su vecina, la entonces directora de recursos humanos que reinaba del otro lado del pequeño muro de la vergüenza.

Con voz baja para no molestarla (porque era malhumorada), el director de compras me confesó que tenía poco presupuesto para el proyecto que quería sacar adelante con nuestra ayuda. Aceptamos y lo llevamos a cabo con bajísimo costo y un enorme éxito para la empresa. Aun con esto en su haber, despidieron a mi contacto al cabo de tres meses, y el proyecto, que llevábamos ya avanzado, se lo pasaron a un familiar de los dueños que tenía una consultoría de reciente creación.

Después de meses me topé a este ex director en un centro comercial al sur de la ciudad y platicamos de su salida. Afortunadamente ya tenía un nuevo trabajo y era feliz. Fue ahí que desahogó conmigo situaciones de la empresa que hicieron que todo lo que viví en ese lugar tuviera sentido al fin:

Los torniquetes automáticos defectuosos los instaló la empresa de la mejor amiga del director de TI. Costaron una fortuna: 25,000 dólares.

Los baños transparentes estaban recién remodelados por la cuñada de uno de los dueños. Por pintar y poner unos vidrios con acabado “esmerilado-revelador” gastaron 50,000 dólares.

El laberinto de minotauro que conformaban las oficinas de tablarroca y los terminados sin ventanas y muros a medio poner fue la obra artística de un matrimonio al que llamaban pomposamente “los arquitectos”, que, por cierto, no lo eran; sólo eran “camaradas” de otro de los dueños. Por ese trabajo habían cobrado 200,000 dólares.

La empresa tenía problemas de liquidez y rentabilidad. En aquel entonces facturaba 50 millones de dólares y estaba perdiendo a sus clientes más grandes, quedándose con una enorme plantilla de gente de pie y altos ejecutivos que incluían esposas, amantes y demás personas que inflaban los costos fijos. A estos gastos en “amiguismos” pudimos sumar en un año: 100,000l en coaching; 80,000 en un sistema interactivo de capacitación; inglés para ejecutivos con un moche* de 1,000 dólares al mes a la directora de recursos humanos; arrendamiento de autos con un moche a uno de los dueños por 40,000 dólares —hasta aquí va casi medio millón de dólares—, y así fuimos sumando hasta llegar a un millón de dólares en gastos, la mayoría innecesarios, otros mal terminados y otros excesivos en su costo. Todos realizados por “amigos” y familiares.

La empresa cerró hace un año. Por eso ahora ya puedo hablar del pecado y utilizarlo como ejemplo para bien de pecadores que quieran reconocerlo y solucionarlo.



Corrupción: diferente cara de la misma moneda

El costo de la corrupción en México es de 1.5 billones de pesos al año, según el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (usaron la denominación “billones” al estilo estadounidense y calcularon 1% del PIB). El observatorio económico México ¿cómo vamos? dice que cuesta 341,000 millones de pesos al año, es decir, 2% del PIB.



México ocupaba en 2013 el lugar 106 de 177 países en el Índice de Percepción de la Corrupción elaborado por Transparency International; en América Latina, Uruguay ocupó la posición 19 y Chile la 22. La diferencia entre el país mejor ubicado en América Latina y México fue de 87 posiciones.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), los policías y los partidos políticos se perciben como los personajes más corruptos del país. Quédate con esta última estadística en la mente, que, aunque no lo parezca, es importante para nuestro análisis. La repetiré: Los policías y los partidos políticos se perciben como los más corruptos.

Fui invitado a la cena de fin de año de la empresa desaparecida que mencioné al principio. En la entrada del casi-elegante lugar estaba el director general (en parte dueño). Lo saludé y permanecí unos minutos incómodos en una conversación que sostenía con otros dos invitados más importantes para él que yo.

“Es increíble la corrupción que impera en este país —expresó con disgusto el DG—. El gobierno está podrido y la seguridad de todos nosotros está en riesgo.”

Me quedé perplejo (dije perplejo). Estas palabras provenían de una persona que era evidentemente corrupta. Era muy cínico o ciego a la realidad. Los ahí presentes sabíamos que contrataba amigos que le reportaban un beneficio a él, más que a la empresa; a veces económicos (moches) y a veces deudas morales (favores).

Me di cuenta de algo espeluznante, un hecho que cambia por completo las estadísticas y que INEGI, CEESP y Transparency International no han notado: algunos empresarios y algunos directivos no se sienten corruptos a pesar que ellos mismos hacen lo que tanto critican. Para ese tipo de gente está mal que se concesione una obra pública al amigo que le regala una casa al político, pero no está mal privilegiar al amigo para que le venda a su empresa un paquete de seguros más caro, o endilgar al board un coaching de baja calidad a un precio exorbitante o poner en riesgo la seguridad de sus empleados con una arquitectura interior mal hecha.

Entonces, ¿cómo saber el costo de la corrupción que sí comprenda al amiguismo privado? Tuvimos que preguntarle a gente más sensata.

Cuánto le cuesta a las empresas el amiguismo: Opinión de empresarios y directivos.

Se realizó una encuesta directa a 80 ejecutivos con posiciones de dirección, dirección general y dueños/accionistas mayoritarios; con un nivel de confianza del 90% y un margen de error de 9% para el tamaño de población estudiada. Los resultados fueron los siguientes:

82% de los ejecutivos y dueños de las empresas piensan que no es buena práctica contratar a amigos o familiares (de dueños o empleados) como proveedores.

22% piensa que se gasta un 10% más de lo que normalmente se paga en el mercado a otros proveedores, 22% que un 20%, 33% piensan que se paga un 30% extra y 16% piensan que se gasta más del 40% de lo que normalmente se pagaría.



2Ya tenemos una idea de lo que cuesta. ¡Carísimo! ¡La mayoría piensa que hasta un 30% más! Y eso que no hemos considerado los costos de tener dentro de la plantilla a personas que no cumplen con el perfil de puesto y toman decisiones equivocadas, pero que son convenientes para ejecutivos y dueños. ¿Cuánto cuesta una mala directora de recursos humanos o un mal director de finanzas? ¿Cuánto cuesta un mal elemento de seguridad informática? ¡Muuuuy caro!, y es resultado del amiguismo.



Paradojas y explicaciones

Paradoja A: Los empresarios contratan amigos y familiares que socavan su patrimonio.

Hipótesis 1: Los empresarios de la mediana y gran empresa no son amiguistas, pero sus directivos son proclives.

Hipótesis 2: Los empresarios son proclives al amiguismo cuando no son fundadores y cuando pertenecen a un grupo de dueños indiferentemente si son o no familiares.

He constatado que es mucho más complicado que los grandes empresarios caigan en el juego del amiguismo. Por ello a veces son tachados de tacaños, porque algunas personas pensarían que por ser amigos obtendrán un beneficio. No señor… estas personas saben con quién sí y con quién no hacer businesses; si llegasen a hacer negocios con amigos (lo cual es más raro que común), esperan un beneficio ganar-ganar, debido precisamente a esa amistad. Lo que es más normal es que las empresas donde existe una dilución de propiedad se vuelve más factible la canibalización: antes de que se lo gaste mi socio, mejor me lo gasto yo.

Paradoja B: El capitalismo, con su egoísmo natural, obliga a volver eficiente la obtención de ganancias por medio de la plusvalía. Si el amiguismo erosiona las utilidades de las empresas, y es bien sabido, ¿por qué no se controla de alguna forma?

Hipótesis 1: No se ha dimensionado el costo que el amiguismo tiene.

Hipótesis 2: No son tan capitalistas las empresas.

Hasta hace poco tiempo, no se hablaba mucho de cultura en las organizaciones, ni calidad de vida. Porque no se encontraba una relación directa con productividad y ganancias. Hace 10 años me cuestionaron severamente en una organización internacional por mi intención de convertirla en Empresa Socialmente Responsable; no lo entendían y pensaban que era un disparate (verídico). Hoy es impensable que alguien dude de su beneficio. Así el amiguismo: hoy parecerá una exageración, pero cuando las empresas menos avanzadas hagan cuentas, querrán un distintivo de Empresa Socialmente No-Amiguista.



Soluciones

Es importante propagar la idea de que el amiguismo es una forma de corrupción que consume a nuestro país de forma tan grave como la corrupción de los políticos y policías proveniente de fraudes y sobornos. Ya lo vimos: los empresarios y directivos en su mayoría admiten que es costoso este fenómeno. Haciendo cuentas, puede representar una cantidad muy parecida a lo que se pierde en corrupción tradicional. Utilicemos un poco de heurística para probarlo:

693 mil 391.2 millones de pesos es lo que recaudó Hacienda de enero a septiembre de 2013; de esa cantidad, un 43.5% corresponde a los pagos realizados por las empresas con un gravamen promedio de 35% a sus ingresos menos deducciones. Esto representa 301,625 millones. Esta cantidad es comparable a lo que gastan las empresas en amiguismo según el porcentaje calculado por los empresarios y directivos encuestados.

El amiguismo le cuesta a tú empresa un 30% más y a México alrededor de 300,000 millones de pesos al año.

Recordemos que si en costos ahorramos un 10%, repercute en nuestras utilidades mucho más que un 10% de aumento en ventas. Tal como se puede observar en el siguiente cuadro:



3Dice el dicho: “Un dólar vendido es un centavo ganado; un centavo ahorrado es un dólar ganado.” Es evidente que se necesita un esfuerzo enorme en ventas para compensar un poquito en ganancias el enorme gasto en amiguismo. En cambio, ahorrar un 10% en costos, bajando el amiguismo, la empresa obtendrá mucho mayores utilidades.

Cada vez más empresarios y directivos se han dado cuenta que el amiguismo cuesta inclusive más que otras cosas que pensamos como calamidades en nuestra sociedad como los fraudes y sobornos. ¿Qué hacer entonces? Lo primero es notarlo y lo segundo es hacérselo saber a nuestros amigos, jefes, clientes y familiares. Hacerlo es un acto patriótico.

Lo tercero es proponer un sistema que sirva para evitarlo, el que sea más efectivo. La inspiración del siguiente cuadro la obtuve de adaptar aspectos de la famosa ley gabacha llamada Sarbanes-Oxley Act (SOA), que surge con el fatídico caso fraudulento de la megaempresa Enron y la desaparición de la antigua firma de auditores Arthur Andersen. Esta ley procura disminuir el llamado conflicto de intereses.





Quedémonos con al menos tres cosas que hacer:

Tener un sistema de compras donde sea obligatorio cotizar con tres proveedores y tener licitaciones transparentes.

Asumir una política de avisar relación con proveedores contratados.
Regular la contratación de amigos y familiares (promoción de empleados también) con una política basada en meritocracia.

Si criticamos del gobierno la sarta de compadrazgos y amiguismos que deterioran a nuestro país con educación mediocre, instalaciones del Metro inservibles, gente con hambre en comunidades olvidadas; si criticamos con tanto ahínco todo eso, ¿por qué no empezamos por ver lo que tenemos en nuestra segunda casa? Y, obviamente, me refiero a la empresa donde estamos, ¿los capacitadores contratados son los mejores? ¿Los directivos son los mejores? ¿Los proveedores son los mejores? ¿El mérito reina o es el amiguismo?

El patrimonio de una empresa, no sólo es de los dueños o accionistas; es también de todo empleado que trabaje en ella, porque el beneficio para todos será menor por cada peso que se gaste en un corrupto o en un inepto (¡chin!, suena muy fuerte, pero ni modo).

Querido lector: si no quieres tener baños transparentes y un bolsillo con un agujero del 30%, ayuda a compartir esta realidad. Tu país, tu familia y tus compañeros te lo van a agradecer. La amistad construye, el amiguismo*… mata lentamente.



*Según la Real Academia Española, la amistad es el afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato. Y el amiguismo es la tendencia y práctica de favorecer a los amigos en perjuicio del mejor derecho de terceras personas. La amistad genera vínculos profundos y constructivos en las empresas; el amiguismo perjudica y cuesta mucho.



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domingo, 22 de marzo de 2015

3 SOLUCIONES EMPRESARIALES PARA LA REPUTACIÓN DE LOS POLÍTICOS




¿Por qué nos molestan tanto los anuncios políticos?

Se han vuelto intolerables porque son exactamente eso, anuncios: los políticos están tratando de venderse de manera anticuada como ya ni los productos de consumo se venden.

¿Qué pueden hacer?

La respuesta está en hacer menos publicidad y más propaganda.

¿Cómo es eso? ¿Qué no es lo mismo?

¡No, no es lo mismo! Ése es el error fundamental de los políticos y sus respectivos publicistas. Por eso los ciudadanos buscamos una bolsita de avión cada vez que atacan nuestros sentidos con la obligada escena en el cine de la familia artificial hablando de secuestros; con el actor-taxista conmovido por la graduación de su hijo; con la voz actuada de un “campesino” que no está contento; con el político de siempre inventando un tercer partido al cual pertenecer. Su error es pensar que publicidad y propaganda son lo mismo.

He aquí la diferencia fundamental que trata la imagen pública como ciencia social, cito al Dr. Gordoa:

“FIN: La Publicidad busca vender un producto o servicio, la Propaganda ganar adeptos.

“MENSAJE: Mientras la Publicidad dice ‘Cómprame’, la Propaganda dice ‘Quiéreme’.”

¿Qué están haciendo los políticos para que los quieran? ¿Cómo están reflejando los spots el esfuerzo que implica su trabajo? ¿Cómo comunican eso desde varias perspectivas para que converja sin fisuras en un posicionamiento verosímil?

Curiosamente, las grandes marcas usan estrategias de propaganda y no sólo de publicidad. Y digo que es curioso porque los partidos políticos tienen mucho que aprender de las grandes marcas sobre este tema, y no porque sean adorables, impolutas y buenas: simplemente saben administrar los estímulos para provocar una respuesta colectiva unificada. Véase a Coca-Cola con la ‘felicidad’, McDonald’s con el ‘me encanta’, Dove con ‘mujeres comunes’ que salen del paradigma de belleza artificial… las empresas se acercan a la sociedad con comedores inmensos como los de Alsea, o como Nacional Monte de Piedad, que ni siquiera se considera una empresa… buscó ser una Institución de Asistencia Privada (IAP), y gracias a esa estrategia es líder en el negocio de los préstamos prendarios desde 1775 (innovaron tanto, que pocas empresas hoy comprenden ese modelo tan avanzado). Los esfuerzos para ganar adeptos son realizados inclusive por las criticadas televisoras que ayudan a incontables personas mediante sus fundaciones.

El punto es que las empresas, ante el odio de miles, saben reaccionar; algunas se vuelven auténticamente ‘socialmente responsables’, otras sólo lo intentan, pero el efecto es aceptable en general y produce una espiral virtuosa: empiezan por fingirlo y acaban por serlo de verdad al sentir las bondades (que incluyen rentabilidad y posicionamiento… ¿ya ven partidos?, copien el modelo… si deja ser social oriented).

Hoy por hoy existen necesidades sociales muy particulares que son cubiertas más por las empresas que por el gobierno, llámese atención a niños con cáncer o personas con discapacidad mental en estado de abandono, entre muchas otras. Si nos damos un chapuzón en la información disponible en internet, encontraremos que el dinero necesario para soslayar este tipo de carencias, no viene del gobierno, viene de la IP. Eso hace que una madre en condición precaria (por ejemplo, que esté dudando si debe abortar o no, por falta de recursos) prefiera una fundación financiada por empresarios como Vifac, a una institución pública que indirectamente representa a un partido. Perdónenme ustedes, pero hasta los narcotraficantes han sabido colarse en el amor de algunos pueblos. ¿Y los políticos? Los detestamos. Los criticamos. Y no dudo que haya buenos y capaces, sólo que no han sabido ganar adeptos. No han sabido hacer propaganda.

Revisemos un poco la historia de la propaganda. Podemos mencionar a personajes relevantes como Gustave Le Bon, quien creó teorías sobre la piscología de las masas; Walter Lippmann, padre del estudio de la Opinión Pública, y el más notorio: Edward Bernays. Él era sobrino de Sigmund Freud y, por ende, tenía conocimientos muy avanzados para su época relacionados con la psicología. Las marcas más importantes y los políticos más connotados acudían a él tanto para ganar adeptos como para generar animadversiones contra otros. Si alguien cree que El Príncipe de Maquiavelo ha influido fuertemente en la forma que vivimos actualmente, debería leer el libro Propaganda de Bernays, para darse cuenta del enorme alcance y trascendencia de estas ideas. Bernays describe de forma muy breve y acertada la compleja relación entre la psicología humana, la democracia y las corporaciones.

Sus técnicas ahora son la base para la creación de imagen pública de empresas y personas, así como de campañas políticas. Quien viva en una sociedad democrática y no conozca estas técnicas está inerme, carece de libertad aunque crea tenerla. ¡Y peor aún!: político que no las conozca, está en seria desventaja contra sus dos peores enemigos: la desidia y el hartazgo de sus votantes.



Soluciones a la crisis de reputación que tienen los partidos desde un punto de vista empresarial

Solución 1.

La más difícil… simplemente hacer política (auténtica). Los políticos tienen que empezar a hacer con más rigor aquello que es su oficio: P o l í t i c a.

¿Pero, qué es eso? ¿Cómo se ‘hace política’?

Sólo se necesitan dos cosas, y ambas son un arte y ciencia a la vez… Se necesita dominar:

El arte de servir a los demás
El arte de conciliar intereses.
Ambas disciplinas son dignas de estudio y se requiere talento y vocación, como en cualquier disciplina. Sin esas dos, ni el hombre más inteligente del mundo podrá lograr nada valioso para su pueblo.

Entonces, los políticos deben conciliar los intereses de las diferentes fuerzas para que ellos puedan servir a su país. Primero entre los “buenos” y luego entre todos los demás. Un pueblo es multicolor: hay blancos, verdes, grises, morados y negros. Las sociedades que caminan, que avanzan, comprenden que el bien común es lo que se busca. En esto estriba la conciliación de intereses, en buscar el bien de la mayoría involucrada. Una filosofía sencilla pero difícil de llevar a cabo, porque es la más inteligente.

Existe la parte compasiva y constructiva en la ecuación, misma que debemos reforzar; a la maléfica y destructiva debemos enfrentarla evolucionando, pero no negándola. Es como querer erradicar la prostitución; no se erradica, se controla. Y con controlar me refiero a controles como se conciben en la administración de empresas o en las sociedades de primer mundo (multicitadas) como Holanda, Suecia, Suiza y en un futuro próximo México (pensando que se hará realidad lo predicho por la teoría del bono demográfico; dice que seremos la quinta potencia mundial en algunos años). De la misma forma debemos actuar sobre la corrupción. Son bellísimos los discursos en contra de la impunidad y que nos merecemos algo mejor. Eso es cierto, pero no hay un camino milagroso hacia eso… no vendrá un mesías (ni Obrador ni Jesús), mejor aceptemos esa sombra y seamos como el rey Salomón en la tradición oral: pongamos a los demonios a construir el templo.

Los narcotraficantes están y no van a desparecer, los corruptos están y no van a desparecer por algún tiempo. Ellos son los demonios de Salomón y no van a dejar de serlo. Los políticos deben considerar a sus adversarios internos y externos, y también a sus aliados para erigir un Estado. Esa relación caótica debe llevarse a cabo, ésa es la extraña y delicada función de un político.

Pero de todo esto, en ese concilio lo más importante es que los políticos tienen que considerar al pueblo, a la gente de a pie. No existe hoy en día un acercamiento auténtico a sus intereses; han sido ignorados sistemáticamente. Se ha vuelto una relación cínica y eso, con el tiempo, se corrige como en la naturaleza: el agua rompe barreras artificiales y genera inundaciones que restablecen el equilibrio. Así, las revoluciones ideológicas, sociales, políticas o bélicas son como el agua, “como la gota constante que abre una grieta”. Recordemos la definición de Clausewitz: “La guerra es la continuación de la política por otros medios.” Amigos políticos, mejor evitémonos eso y hagamos auténtica política (digo, pa’ que los quieran).

Solución 2.

Una cabeza visible que sea congruente con la función esperada de servicio.

Consideremos el supuesto de que la iglesia sufre una crisis de reputación sostenida en el tiempo (pederastas, nexos con la mafia, ideas anacrónicas sobre sexualidad, sermones que no conectan con la actualidad, etcétera), ¿cómo puede sobrevivir en estos tiempos?

Bueno, evidentemente con una cabeza de cara dura y que sea reflejante de todas esas atrocidades, la iglesia no conservaría por mucho tiempo a sus adeptos (recordemos que la palabra “Propaganda” nace de la iglesia con su llamada Propaganda Fide, intención lanzada en 1622 para propagar el cristianismo, ellos son expertos en la materia).

La cara limpia de la cabeza es importante. Esa testa tiene que tener abajo en el pecho un corazón lo más cristalino posible. Y aquí uno esta idea con un concepto importante de imagen pública, un axioma que dice: “la imagen de la titularidad permea en la institución”. De ahí lo que se pretendió con Juan Pablo II… de ahí lo que se pretende con el papa Francisco… (Sí, ya sé que dijo de la mexicanización de Argentina por el narco y “nos ofendimos” profundamente… pero la idea es ésa). Un proceso largo, pero que al final está rindiendo algunos frutos de credibilidad, lentamente… pero al menos no se ha deteriorado aún más.

Si en esa conciliación de intereses, con el fin de buscar el servicio a los demás mediante el bien común, se logra, a pesar de la podredumbre, encontrar a una persona incólume y se le coloca a la cabeza, voila! La magia empieza a suceder: imaginemos una caricatura japonesa en la que el héroe adquiere un poder al ponerse una corona, o cuando la cápsula de mando se posa sobre el robot gigante (recuerdo a Mazinger Z, pero tú debes ser muy joven para recordarlo). El cuerpo empieza a actuar de forma distinta, la unidad social se ve influida por este personaje, por la cabeza.


¿Quieres un ejemplo vívido y político? Ahí está José Mujica. Imposible no quererlo: veamos esto para conocer cómo vive, y revisemos esto para ver cómo representa a su país en la ONU (tipazo).


No creas que Uruguay carece de corruptos, mafiosos, malos políticos y otra clase de “tepocatas, alimañas y víboras prietas”… por supuesto que los hay. Tampoco es que los mexicanos seamos una estirpe maldita y única; es que todos los pueblos son iguales. Observemos la historia de cualquier país de primer mundo, tan propios ellos, tan avanzados… (¡Bárbaros cuando en México ya había pirámides y astronomía avanzada!) Todos los países tienen una historia impresionantemente sangrienta y corrupta, cualquier pueblo. Uruguay del 73 al 85 sufrió una terrible dictadura a manos de Juan María Bordaberry.


Bordaberry disolvió el Parlamento al estilo Hitler, Mussolini, Pinochet, Franco, Gadaffi, Videla… y al estilo de cualquier dictador. La historia está ahí al alcance de todos. La convulsa historia de Uruguay es parecida a la nuestra en muchos sentidos, y aun así pudieron encontrar a una persona que era digna de su cargo. Inteligente y sorprendentemente los políticos, y no los ciudadanos, pusieron a Mujica al alcance de la elección popular.


Partidos políticos, les pregunto: ¿cómo es su cabeza visible? ¿Les es favorable? ¿Han visto el esfuerzo que hacen empresas para resaltar a sus CEO? ¿Qué opinan de Mark Zuckerberg de Facebook, Larry Page de Google, Jeff Bezos de Amazon, Howard Shultz de Starbucks, Richard Branson de Virgin? Todas estas empresas, y muchas más tienen una cabeza que puede no ser perfecta, pero se esfuerza por representar congruencia, servicio e interés por el público, por algo que llamamos stakeholders.


¿Cómo es la cabeza de la política en México? Pues así debe ser bajo las circunstancias que vivimos; casi claro… límpido. Un rey Salomón más que un mesías que los demonios mismos respeten para construir el templo llamado estado funcional, y al final hasta ellos se vean permeados (no premiados) con la bondad de esta cabeza con corazón.

Solución 3.

Todos somos políticos.

Amigo lector, te quiero compartir un secreto que fue compartido por el mismo Gustavo Baz (así es… el de la avenida) al papá de un buen amigo de apellido Flores, hace ya algunos años.

Gustavo Baz Prada fue un médico, político y revolucionario mexicano, que ocupó los cargos de gobernador del Estado de México, senador y secretario de Salubridad y Asistencia, entre otros. Fue, en opinión de muchos, un político sobresaliente y útil para su país. El secreto del éxito de Gustavo Baz se basaba en cuatro aspectos fundamentales, eran sus máximas para ser un buen político, aquí van:

Nunca hablar mal de nadie
Vivir dentro de la realidad
No confundir lo supuesto con lo averiguado
Ser oportuno

¿Ya las leíste bien? ¡Son científico-espirituales! (Caray, este señor debió ser masón como Juárez.) Se parecen a Los cuatro acuerdos del Dr. Ruiz mezclados con el método cartesiano.


¿Por qué habrían de ocuparnos? La explicación la tiene Jesús Manuel Cabrales Silva, a quien cito textualmente: “Nadie puede dar lo que no tiene. Hay una frase muy conocida: ‘el pueblo tiene el gobierno que se merece’. Personalmente no estoy de acuerdo con ella; creo que el pueblo tiene el gobierno que se le parece, y si queremos un gobierno (o políticos) honesto, capaz y de resultados, entonces empecemos a propagar la idea de que necesitamos un pueblo con las mismas características.”

¡A favor! El siguiente cliché no deja de ser una realidad: “Para un mejor México, empecemos mejorándonos nosotros mismos.”


Hagamos, todos, buena propaganda.



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jueves, 12 de febrero de 2015

¿QUÉ HAY QUE TENER PARA EJERCER UN LIDERAZGO EXITOSO?


Según el diccionario de la real academia de la lengua española, la palabra líder  proviene de la voz inglesa leader  que significa guía.  Persona a la que un grupo sigue, reconociéndola como jefe u orientadora.

El líder es la personalidad principal que guía a un grupo a alcanzar determinados objetivos, es la cabeza del grupo y es a la vez el representante de ese grupo al que guía.

Nadie nace siendo líder. Para ser líder se necesita estar consiente de nuestras propias capacidades y hacia donde queremos llegar. El líder dirige, porque su fin es alcanzar determinados objetivos y utiliza a un grupo o equipo de trabajo para ello. 


Para ser líder no se necesita un alto nivel de coeficiente intelectual. Está  probado científicamente que una persona titulada y con bastantes estudios académicos se queda corta a la hora de liderar un grupo y la persona que ha tenido pocos estudios se desenvuelve con excelencia al momento de guiar un equipo de trabajo. 

¿Cuáles son las cualidades necesarias que se necesitan para ser un buen líder?

En su libro “Liderazgo: El poder de la inteligencia Emocional”, el Psicólogo y periodista Daniel Goleman enuncia cuatro componentes  de la inteligencia emocional para ser un líderes de exito. 


El primero es la autoconciencia que es la capacidad que le permite al líder determinar cuáles son sus puntos fuertes y sus limitaciones para dirigir. Cuando el líder es consciente de sus debilidades y limitaciones se permite reclutar en su equipo de trabajo a las personas que tengan los talentos y las habilidades necesarias que el líder no posee para así  complementar su liderazgo.  El líder que posee autoconciencia está preparado para recibir críticas y las toma con bastante sentido del humor, se retroalimenta en beneficio del liderazgo que va diseñando para dirigir el equipo que lidera. 

El segundo  componente es la autogestión que no es más que el control de las emociones positivas y negativas de su propio temperamento para gerenciar el grupo. Es el autocontrol que por obligación debe poseer toda persona que quiera ejercer un liderazgo; si el líder no se domina así  mismo nunca podrá guiar a otros. Goleman  describe la autogestión como una especie de conversación interior  continua que nos libera de la prisión en la que pueden encerrarnos nuestros sentimientos.

El tercero es la empatía. Que es la capacidad emocional que permite al líder conectar con las emociones de los integrantes del grupo y así sacar mayor provecho de sus capacidades. Cuando se posee empatía el líder guía, inspira,  corrige y refuerza a los integrantes del grupo para alcanzar el objetivo en común. 


El Cuarto componente es la capacidad social, es la habilidad que le permite al líder  conectar con  el entorno social.  Es una red de amigos y personas dispuestas a ayudar al líder en el momento adecuado.  Esta habilidad se extiende más allá su entorno   y  le permite proyectarse como un auténtico líder de masas. El líder político por ejemplo, que no tiene contacto con el pueblo es como el pez fuera del agua, si esta fuera muere y el líder sin un pueblo que se identifique con los ideales que proyecta, está muerto.

Daniel Goleman hace la siguiente pregunta: “¿La capacidad social se considera una aptitud clave para el liderazgo...?

 La respuesta es que sí, sobre todo si se compara con los demás componentes de la inteligencia emocional. Da la impresión de que la gente sabe instintivamente que los líderes tienen que gestionar las relaciones adecuadamente; ningún líder vive aislado del mundo. Al fin y al cabo, su labor es conseguir que otras personas trabajen, algo que la capacidad social hace posible. Si un líder no sabe expresar su empatía es como si careciera de ella. Y la motivación del líder será inútil si no logra comunicar su pasión a la organización. La capacidad social les permite sacar partido de su inteligencia emocional".

El líder que posee estas cualidades se sitúa en el tope de la pirámide del verdadero liderazgo y a la vez  se hace indispensable para el movimiento, partido o grupo que dirige. 

Lic. Vladimir Batista. 
Abogado 





lunes, 19 de enero de 2015

EL NACIMIENTO DE UN GUERRERO

Lic. José del Castillo saviñón


El pasado sábado 17 de enero, el pre candidato a senador por la provincia de Barahona, el Lic. José del Castillo saviñón arribo al municipio de Vicente noble para promocionar su candidatura junto al pre candidato a sindico por Vicente noble el Lic. Ramón torres. 

La presencia y el espíritu del también ministro de industria y comercio José saviñón le confiere a la región de Barahona nuevas esperanzas, al contar con un  pre candidato bastante joven,  con una excelente preparación académica  y con un espíritu emprendedor político que no tiene competencia. 


El Lic. José del Castillo saviñón posee la energía que no  tienen los demás pre candidatos y que tampoco poseen aquellos que ya han asumido  el cargo a senador. Es un espíritu de un joven político que  más que político lo vislumbro como un guerrero, de espíritu limpio y corazón puro, que no tiene cola que le pisen y que está dispuesto a dar su sangre y su vida por Barahona para hacer de esta humilde provincia uno de los centros de desarrollo más importantes de nuestro país.

Más que un político, tenemos ante nosotros a un guerrero, a un ser dispuesto a sacrificar su tiempo para dar lo mejor de sí mismo para nuestra región y por la provincia.

El ministro es una pieza clave, una pieza de excelente calidad dentro del gabinete del presidente Danilo Medina y este hizo una excelente jugada (bastante interesante), al incluirlo dentro de su equipo de gobierno. Es el ministro más joven  y el político  con más energía fresca y carisma dentro del partido de la liberación dominicana y su perfil lo extrapola para algún día ser candidato por la presidencia de nuestra hermosa nación.

 Hasta la fecha su gestión no se ha visto manchada por ningún tipo de irregularidad o escándalo de corrupción lo que le confiere a la región de Barahona mucho más confianza y esperanzas.

En su breve discurso en el municipio de Vicente noble / Barahona fomento la unidad que reina entre los candidatos del partido   y el interés  de servicio y compromiso que tiene personalmente para representar Barahona y toda la región.  Expreso que tiene la misión no de defraudar a su gente  y que su triunfo electoral será contundente, incuestionable  y que con humildad  y compromiso luchara en el congreso por los intereses y el desarrollo de la región.





viernes, 16 de enero de 2015

POBRE DEL POBRE COMO DICE LA CANCION


Cuando un equipo de de Carlos Slim llegó al país  en tiempos pasados a propósito de las negociaciones para la compra de la Verizon, Compañía Dominicana de Teléfonos (CODETEL), al llegar en el vahículo en que andaban a la sede central de la compañía se asombraron al ver todos los carros lindos estacionados que habían en el parqueo.

-Echale, manito, pero cuántos carros modernos tienen los ejecutivos de la empresa- dijeron los ejecutivos mexicanos.

A lo que un dominicano de Codetel que andaba con ellos les respondió, como quien no quiere la cosa:

-¿Los carros de los ejecutivos?. No señores, esos son los de los empleados. Los de los ejecutivos están el parqueo subterraneo.


Vaya usted a ver...Tremenda sopresa para los manitos, mexicanos...
Son tan modernos los carros de la gente aquí, que ellos creían que eran de los ejecutivos, no de simples empleados.

Claro, desconocían que este país es chiquito pero tupío, que aquí "cualquier bejuquito amarra,  cualquier soguita hace un ñú, y cualquier sastre de campo, al pueblano le hace un flú".

Aquí cualquiera tiene un jeepetón de lujo, porque es uno de los paises, "per capita", con mayor cantidad de jeepetas.

Que vayan a ver los carritos "pipiripao" que andan  en las calles de Mëxico, de los ensamblados por ellos, con modelos atrasados, igual que en Venezuela, Brasil, Argentina.
Este país le lleva la milla a cualquiera en carro buenos y de lujo, del año.

La mejor demostración son todas las ferias una detras de la otra, con carros nuevos y usados que aquí se hacen , y todas venden millares, con las facilidades y los créditos.

De ahí los tapones insufribles que se forman en las horas pico, que para usted cruzar la ciudad de un extremo a otro, hay que hacer una hora santa, una profesión y un viacrusis para llegar a tiempo a una reunión.

Y tanto que aquí la gente se queja.

 Por entrada de vehículos es que hay mayor recaudación en Aduanas.

Aquí se venden tantos Mercedes Benz, que la Daimler Benz, ahora Daimler AG, dedicó un capítulo de gerencia al país, a través de Ozama Trading Company.

Hablamos  de pobreza, que la hay, pero por calles de algunos barrios pobres, como Guachupita en medio de barrancones no se puede pasar, porque hay carros de lado y lado, y en las casitas cayéndose hay nevera, televisor a colores, estufas, equipo de músicas, y carajitos con tenis de marca.

 Que vayan a Colombia para que vean niños barrigones, desnudos, descalzos, chupándose el dedo, en los campos y vecindades, con más hambre que algunos faránduleros en ruedas de prensa donde hay picadera, para que sepan si el "gas pela."





Lo que pasa es que ser pobre aquí se ha convertido en una profesión y un método de chantaje, por lo de "humildes padres de familia", que por ello hay que dejarlos que tiren basura en la calle, se roben la luz, e invadan terrenos ajenos.

Claro, son pobres, pero los pobres de aquí tienen la cultura del tigueraje, y "se la buscan" mejor que cualquiera, eso no podemos negarlo....Hasta para hacer campaña e ir a las marcha caravanas políticas hay que pagarle a los pobres de aquí, y algunos casos "soltar" algunas cajas de ron y hasta de whisky para "motivar" el bandereo, porque si no, se cruzan de brazos y no vocean.¿Y es fácil?

Diferente a esos indios con un sombrero y una ruana que usted encuentra en cuclillas  en cualquier esquina resignado a su suerte, en México, Suramerica y en en los campos de Centroamerica...Tan conformistas y sumisos, los pobrecitos, que se los está llevando el diablo y no dicen nada. Diferente a los pobres de aquí,  que todos los dias están en los noticieros protestando. No es que pretendamos que los de aquí sean así, pero la Caperucita no es tan tierna e inocente, como la pintan en el cuento, con los tantos años siendo mujer del lobo feroz.

Ojalá ser ellos ser un pobre dominicano, que se bebe el salario del mes y del otro, en un centro cervecero, colmadón, oyento bachata, dembow, regueton y jugando su palé.

Que si ve la luz queman gomas y tiran piedra, aunque nunca hayan visto lo que es una factura de pago del servicio eléctrico.

Nos referimos a los "humildes padres de familia" de profesión,  no los abarcamos a todos, quede claro, porque aquí hay pobres muy solemnes.



CAOS, EL BING BANG DE LOS MILLONARIOS


Si no hubieran vivido un caos, los millonarios no hubieran aprendido ciertos valores ni fraguado ideas que hoy los hacen exitosos, al menos económicamente.



(Para una mejor experiencia y maridaje, el chef autor recomienda leer este artículo mientas se escucha la canción Madness del grupo Muse).

Mi padre seguido recuerda sus clases de termodinámica, y a sus 74 años aún conserva su cuaderno de la materia. Por el trauma de tener un profesor exigente, dice que a veces tiene pesadillas; sueña que está en clase y lo pasan al pizarrón a calcular la entropía de algo. De ahí conocí por primera vez el término con que aquí uno a los millonarios.

La entropía es, en términos profanos y entendibles para un servidor, la energía que no se puede utilizar en un sistema cerrado. Por ejemplo, una planta hidroeléctrica convierte el movimiento del agua en electricidad. No todo el movimiento se aprovecha, así como no todo el calor de una estufa se utiliza para hervir un pocillo de agua. La entropía es la medida de esa energía no utilizada. En un sistema cerrado, la entropía tiende a crecer; eso significa que cada vez menos energía es utilizable.

Un reloj de cuerda deja de funcionar gradualmente porque la energía latente en su muelle se utiliza para mover las manecillas del reloj, y parte de esta energía se convierte en calor irrecuperable. Debido a que el calor no se puede reconstituir en energía utilizable, esta energía se pierde irremediablemente, y el reloj no puede darse cuerda por sí mismo. Eso que se “pierde” se debe a la entropía.

Muchos irreverentes e ignorantes iconoclastas (me incluyo) han relacionado directamente esto con la teoría del caos, entendiendo a la entropía como una medida de lo que no está ordenado, y a la teoría del caos como una tendencia irremediable de los sistemas a caer en el desorden.

Pero como los físicos, químicos y otros científicos se enojan cuando uno utiliza este concepto para cuestiones ajenas a la termodinámica, diré que sólo lo usaré de buen pretexto para presentar situaciones realmente caóticas que han vivido personas que hoy gozan de grandes fortunas y empresas exitosas. Mi teoría es que si no hubieran vivido ese caos, ellas no hubieran aprendido ciertos valores ni fraguado ideas que hoy los hacen exitosos, al menos económicamente.

El desorden en grado de caos es muchas veces necesario para ver la realidad, es el esclarecedor de que existe “algo más”, y sólo entonces se encuentra esa verdad detrás de una idea propia en la que nadie cree al principio porque no la pueden ver. El confort de un sistema que se cree de baja entropía hace que las personas no necesiten ver o hacer algo diferente. (Lee también: El mejor consejo: vislumbra oportunidad y abundancia.)

Lo curioso con este símil de entropía-caos-oportunidad es que existen varios escenarios que, aunque parecen dilemas, son en realidad perfectamente compatibles:

Una persona que vive en la certidumbre vive en un orden sólo aparente, y tiende a creer que no se está deteriorando el sistema al que pertenece, sistema donde él es una pieza de un subsistema que se deteriora a pasos agigantados cada día. Un empleado dura 20 años en una empresa en su mismo puesto, con su mismo salario, con su misma carga de trabajo. ¡PUM! Lo corren. Viene el caos instantáneo, y muchas veces la desmoralización es tal que es imposible crear otro sistema.


Una persona que vive en la incertidumbre, percibida a partir de su inconformidad, está más dispuesta a cambiarse de sistema e intentar cosas diferentes. Válgase el pecado nuevamente de usar la analogía con termodinámica, la alta entropía hace que la cantidad de energía utilizable para el trabajo sea baja; es energía poco utilizable para ese subsistema al que pertenece. Esta persona lo percibe y se cambia de sistema.



Una persona no vive en la certidumbre ni en la incertidumbre. Aunque no lo note, el sistema en que esté, el que sea, tiende a deteriorarse. Mejor sería que lo notara para poder ELEGIR un sistema que le permita subsistir con energía de calidad y utilizable por el mayor tiempo posible (ideal que durara más que su propio sistema corporal humano).


Digamos que tu sistema cerrado se descompone, tu viejo despertador ya no funciona, tu auto del 98 ya no camina. Cuando esto sucede tendemos a reparar el daño, y esto es como reparar un viejo amor: no sale bien… es un perro zombi salido de Cementerio de mascotas. Parece más sencillo, o al menos más cómodo, pero la “entropía” se encarga de que el caos aumente si te quedas ahí viendo. Tienes que crear otro sistema, salir de esa caja cerrada para crear lo impensable, un universo alterno:


Howard Schultz, el billonario dueño-CEO de Starbucks, vivía en un complejo habitacional para pobres. Dice que un día se dio cuenta que “del otro lado” había más recursos, más dinero, familias felices, y que por alguna razón, que no sabe cuál es (yo si sé), decidió cambiarse de lado. Quería hacer cosas por encima de lo que la gente creía posibles. Así pasó de ser vendedor de Xerox a otros puestos. Sus jefes no creyeron en su idea de crear un ambiente, más que vender café, y eventualmente terminó comprándoles el negocio. Hoy es curioso ver cómo es muy fancy llevar un café de 50 pesos en la mano cuando la idea la tuvo una persona muy sencilla que era pobre y que no ha olvidado sus orígenes.


Do Won Chang, fundador de la marca Forever 21, atendía gasolineras, una cafetería y también fue personal de limpieza. Tenía tres trabajos para salir al paso cuando llegó a Estados Unidos en 1981. En 1984 ya tenía su propia tienda de ropa.



Ralph Laurent atendía en una tienda de Brooks Brothers y se preguntaba por qué las corbatas eran tan aburridas. Decidió crear sus propias corbatas. Su apellido no era Laurent; él se lo inventó para que sonara más cool. Hoy es casi un noble y su apellido es sinónimo de hiper hype (¡oh! que lámpara tan fina… es que es Ralf Loooraann… se pronuncia como en francés, amiga).


Larry Ellison, creador de Oracle, abandonó la universidad después de que su madre adoptiva murió. Durante ocho años tuvo trabajos poco remunerados, ocasionales y de baja responsabilidad. Entre otras muchas cosas, IBM no creía que sus productos se vendieran. Larry dice que nunca ha cesado de cuestionar la sabiduría convencional. Pobre Larry, ¿cuántos millones vende Oracle al año?


Juan Antonio Hernández, mexicano multimillonario dueño de Autofin, vendía autos usados, no sin antes haber pasado por todos los puestos de una empresa automotriz desde los 16 años (cajero, valuador, entre otros). Un buen día vio a su jefe de aquel entonces y se dijo: “en siete años no me gustaría verme como él”. Su esposa fue parte importante de su éxito, pues confiaba exageradamente en él, según sus propias palabras. La crisis, su mejor aliada: inflación alta y pocos créditos son el paraíso del autofinanciamiento (que no es otra cosa que una gran tanda muy bien organizada). Hoy puede gastar 3,000 millones de pesos en un desarrollo en Acapulco… ¿Cuánto, perdón..? ¿Me toma mi Jetta a cambio?


A J. K. Rowling, la creadora de Harry Potter, la corrieron de su puesto de secretaria en Amnistía Internacional, por estar soñando despierta más de la cuenta… pensaba demasiado en Potteee. Escribió el cuento con todo y que tenía depresión clínica (incluso pensó en suicidarse), divorciada, sin dinero y con una hija muy pequeña que cuidar llamada Jessica.


Bueno, la lista de ejemplos podría seguir, pero a mí me urge derivar de esto algunos principios que observo:

El caos provoca el fin de un sistema de trabajo. Puedes quedarte en el sistema hasta que revientes: en Brooks Brothers, en la VW, en la gasolinera, o vendiendo Xerox. Hazlo si quieres. Pero también puedes crear tu propio sistema.


El caos es necesario para despertar. Si hoy te sientes mal, deprimido, insatisfecho. Tal vez te duele la cabeza, no tienes auto, algún familiar está enfermo, te pagan mal. Tranquilo, puedes cambiarlo. Nota este extraño hecho: para despertar es indispensable estar dormido. Hoy vives una pesadilla; sin esa pesadilla no querrías despertar. Estarías a gusto, dormido, siendo ordeñado de tu energía por máquinas como en la película Matrix.


Afortunadamente, el caos es el principio del cosmos (del griego κόσμος, orden) y viceversa.

Imagina el espacio y el principio del Universo:

Nada y silencio… ¡Bum!, Big Bang, caos… una explosión que arroja materia a todos lados… Calma nuevamente, sistemas planetarios… Vida, orden.

¿Quieres orden y una vida? Aprovecha ese caos, tu propio Big Bang para crear un nuevo universo.

De postre, el chef recomienda escuchar el concierto “Emperador”, de Beethoven.

Nota del autor: Agradezco las recomendaciones profesionales sobre física de Rebecca Melgar Casarrubias y las referencias biográficas obtenidas de Business Insider.



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